Temas

Enlaces

NOTICIAS

QUANT

TODO EL LARGO VERANO

Otros

Archivos

BICOS DE NAI

 

 

 

 

 

 

 

 

 

-mamá, ¿por qué papá nunca te da besos?
- ay hijo, que cosas dices, claro que me da besos, pero a su manera.
- ¿a su manera?
- claro, las personas tenemos diferentes maneras de mostrar nuestros sentimientos. A veces una sonrisa por aquí, un regalo por acá,... incluso sin hablar se puede decir mucho más que con palabras.
- aaah, ya, claro, bueno, pero, mamá, ¿por qué papá nunca te da besos?
- hijo, los mayores a veces no podemos hacer todo lo que quisieramos.
- ¿por qué?
- pues no lo sé, porque la vida es así, no siempre se puede tener todo lo que uno quiere.
- ya, pero, tu quieres mucho a papá, ¿no?
- sí, claro.
- y papá te quiere mucho, ¿no?
- pues, si, claro, que si.

Llega el padre a casa. Apenas mira a su hijo. Apenas mira a su mujer.

- ¿Qué hay de cenar?
- No me ha dado tiempo de hacer la cena.

El hijo mira a su madre. El padre mira al hijo. La madre mira al suelo.

Desde ese día ya no hubo más preguntas. Las respuestas llegaron por si mismas. Tuvo que aprender a valerse en este mundo por sí mismo. Y se hizo mayor. Y fue deseado. Y fue odiado. Ahora se retuerce en su tumba, con la mirada perdida, con la duda de otras vidas que jamás ya vivirá. Y murió con esa duda que jamás fue respondida. ¿Por qué se acabaron los besos? ¿Por qué es así esta vida?
Mientras el niño era niño, la inocencia era su velo. Al crecer se fue perdiendo. Y hoy su muerte es lo de menos. Mientras el niño era niño, no importaba ser sincero, no importaba ser correcto, era niño, era bueno.
Ahora todo está en duda. Ahora ya nada es sincero. Solo importan los detalles, las palabras, los gestos. Y sus amigos se fueron perdiendo, y sus amantes se fueron casando, y sus hijos nunca le preguntaron nada. Porque nunco supo de ellos. Llego el día en el que el silencio se apoderó de él sin quererlo. Y a su lado solo desconocidos que nunca quisieron ver lo que había dentro. Pero un instante antes de morir, pudo por fin descubrir el secreto. Alli estaba su madre, de rodillas, llorando, sin consuelo. Entonces me acerqué a ella, y al besarle me di cuenta. Alli estaba yo, a su lado, sin hablarnos, sin vernos, de rodillas, llorando, sin consuelo.

 

04/06/2006 02:04. Autor: rubencoca. Enlace permanente. Tema: LEER.

Comentarios > Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario




No será mostrado.




Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/

Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras; Emprendedor ven a Iniciador Aragón.