
Hoy me has dicho hola por primera vez, con tu voz transparente y tu sonrisa de miel. La estadística no está de mi lado, pero cuando no se cree en nada los números solo sirven para lo que fueron fabricados, para numerar. Dicen que es navidad, y por estas fechas hay mucha gente que suele decirlo. Ayer hubo fiesta. Ayer hubo reencuentro. Ayer hubo risas. Y esta noche voy a cogerte bien, nos iremos a casa de tu papá, llamaré a la puerta, nos esconderemos, tiraremos piedras para no quedar bien. No estaría mal, el mundo iría un poco mejor sin imperfectos ni condicionales. Tampoco es para tanto. 1º, una llamada, y 6º, seguro que se comió por error una de esas migas de pan que he ido dejando a lo largo y ancho del bosque. Por lo menos parece que alimentó su hambre mientras mi estómago sigue ladrando. Mientras tanto, me alimentaré de sus sueños. Feliz navidad!